domingo, 11 de abril de 2010

Contra la violencia pero con medidas pacíficas.




ANTECEDENTES
Cuando escuchamos las desgracias que viven las personas que son víctimas del crimen y vemos que los delincuentes se salen con la suya, sentimos rabia, frustración y resentimiento. Ese coraje, esas ganas de justicia, de castigar al criminal y de vengar el daño provocado, es una fuerte presión de la sociedad hacia las autoridades. Hay personas e instituciones que se han pronunciado a favor de penas más severas, incluso algunos han propuesto hasta la pena de muerte como medio para terminar con el secuestro. El origen de esa presión radica precisamente en la frustración que todos sentimos al ver la forma con la que se delinque libremente en nuestro país. La rabia provoca ganas de contratacar, por medio de la fuerza, con la idea de disuadir al criminal para que ya no cometa más delitos.

Nuestro Sr. Presidente, Felipe Calderón, declaró una guerra formal contra el narcotráfico y el crimen organizado. Para esto inteligentemente buscó por un lado a sus aliados como lo es el gobierno de Los Estados Unidos que proporciona capacitación, cooperación, coordinación de estrategias, recursos y armamento a través de la Iniciativa Mérida. Por otro lado, el gobierno federal, asignó recursos adicionales a las dependencias responsables de la seguridad pública para reclutar efectivos y entrenarlos otorgándoles las armas para atacar de frente a los criminales. Queremos erradicar al crimen y a la violencia por medio de la fuerza.

RESULTADOS
El resultado, después de algunos años de lucha, me parece bastante ambiguo. Por un lado el gobierno ha compartido con nosotros información de las bandas desmanteladas, de los miles de secuestradores detenidos, armas, millones de dólares y toneladas de droga decomisados. Los resultados en verdad no tienen precedente, hablan por si mismos, pero por otro lado, hoy vivimos una de las épocas más violentas del país. Aun y cuando el gobierno nos comparta cifras «alentadoras», hoy estamos menos tranquilos que antes, nos sentimos más alejados que nunca de esa paz que todos queremos. Parece como si el esfuerzo del gobierno por erradicar al crimen de nuestro país, destapó «La Caja de Pandora» y lo que se logró fue una especie de «efecto cucaracha» de tal suerte que al tratar de atacar un problema, lo único que se logró fue que éste se disperse y se multiplique.

Como sociedad lo que realmente queremos, mas que castigar a los criminales, es que ya termine esta guerra, queremos vivir en paz. Para lograrlo, además de luchar «contra» el crimen, debemos darle mas importancia a eliminar los factores que lo incentivan y lo facilitan. Estas medidas, no son violentas, ni reflejan la frustración y rabia que sentimos. Requieren serenidad para entender mejor los problemas y formular soluciones mas efectivas. Recordemos que lo que la gente quiere en primera instancia es «castigo al criminal y venganza», pero no necesariamente es lo que realmente resuelve el problema.

MEDIDAS NO VIOLENTAS
Medidas que «desincentivan» al crimen de manera efectiva y sin violencia son, entre otras, las que como por ejemplo tomaron algunas automotrices en México contra el robo de autopartes. Toyota, Audi y Mercedes Benz, decidieron renunciar al negocio que significaba para ellos la venta de autopartes a víctimas del robo de las mismas. La forma en que lo hicieron fue bastante innovadora y valiente. Decidieron otorgar una garantía de reposición gratuita de cualquier autoparte robada. Con esto un cliente que sufre por el robo de su parrilla, faro, emblema o espejo retrovisor, puede acudir a la agencia para que se le reponga sin costo alguno. Antes, lo que ocurría, es que muchas víctimas, al ver el elevado costo que cobraba la agencia por la reposición de la parte robada, recurrían al mercado negro perfeccionando así el círculo que incentivaba mas y mas robos. Se terminó así con el robo de autopartes, sin patrullas, armas ni detenidos. Es una medida pacífica y muy efectiva.

Otra medida pacífica que desincentiva al crimen, es por ejemplo el histórico acuerdo al que llegaron Telcel y Movistar para bloquear los teléfonos robados. Ambas empresas valientemente renunciaron al beneficio que significaba para ellos activar teléfonos del mercado negro, desincentivando así el robo y fraude para hacerse de teléfonos; ahora, los teléfonos robados, ya no tienen valor. Hoy con esa medida, se pretende eliminar más del cuarenta por ciento del robo a peatón, además de la cantidad desmedida de fraudes, robo a transportista y comercio atribuidos exclusivamente al mercado negro de teléfonos celulares. Todo esto, sin castigos, balas ni policías.

El Gobierno de la Ciudad de México, consciente de la importancia que tienen las medidas pacíficas, está trabajando arduamente en la recuperación de espacios públicos, convirtiendo cada vez más zonas abandonadas, sucias y grafiteadas en parques infantiles y deportivos. Esta medida que desmotiva al crimen va en la misma linea con la famosa estrategia de «Las Ventanas Rotas» que usó con tanto éxito Rudy Giuliani, famoso exalcalde de Nueva York. La teoría dice que cuando una zona está obscura, sucia, grafiteada, con los edificios abandonados y con las «ventanas rotas», da la impresión de ausencia de autoridad, generando asi, miedo al ciudadano y valor al delincuente para cometer crímenes cada vez fuertes.

IDENTIFICACIONES OFICIALES
En México tenemos todavía una gran oportunidad donde podemos avanzar con medidas pacíficas para desincentivar al crimen. Una de ellas por ejemplo, como se hace en otros países, es la forma en que se comprueba el domicilio de cualquier ciudadano que tramita un documento oficial como licencia o pasaporte. Invariablemente el documento, en otros países, es entregado al domicilio del interesado por medio del correo. Esto da una certeza mayor de la unión que el portador del documento tiene con el domicilio que dió para el trámite. En México tenemos poca confianza en nuestro sistema de correo, por lo que se pide un «comprobante de domicilio» y el usuario acude personalmente a recoger su identificación, abriendo así una gran brecha al anonimato.

EL ANONIMATO
El anonimato es una forma con la que el criminal adquiere valor para llevar a cabo el delito. Por ejemplo, en la inmensa mayoría de los secuestros, a la víctima se le mantiene, durante su cautiverio, con los ojos vendados. Esto con el único fin de que jamás reconozca a sus captores. En el mismo secuestro, se utilizan, como método preferido por los secuestradores para comunicarse con los familiares de la víctima, teléfonos celulares de prepago. Esto es debido a lo fácil que es hoy en día comprar y usar un teléfono sin registro alguno. En otro tipo de crímenes, los delincuentes usan pasamontañas para delinquir sin que se les pueda identificar. Hoy en México, los mecanismos de control para las comunicaciones y las transacciones financieras permiten en gran medida el anonimato; dándole con esto a los criminales uno de los factores necesarios y el valor requerido para llevar a cabo sus fechorías. Hoy en nuestro país es muy común y relativamente fácil lograr comunicarse y efectuar transacciones financieras manteniéndose completamente anónimo.

PROPUESTAS
Si queremos avanzar con medidas que desincentiven al crimen de manera pacífica, una muy buena forma es eliminando el anonimato a través de la comprobación del domicilio del usuario. Esto se puede lograr enviando por algún método tradicional un código de activación ya sea del teléfono celular o de la cuenta bancaria contratada. Similar a como llega el «nip» de las tarjetas de crédito; por mensajería, correo, telegrama o bien con una simple llamada a un teléfono fijo. Una vez recibido el código de activación, el usuario deberá llamar a un centro de atención para ingresar el código que recibió en la dirección que dió y de esta forma cerrar el círculo comprobando su domicilio.

Mucho más efectivo sería que no solo tuviéramos completa certeza del domicilio al que está ligado el usuario de todo teléfono celular y de toda cuenta bancaria, sino que además tengamos algún registro biométrico de él. Afortunadamente, la tecnología hoy permite métodos muy prácticos para lograrlo. Al momento de llamar para ingresar el código de activación, se le pediría que diga su nombre y algunos otros datos quedando grabada la voz como prueba biométrica.

Basta consultar con los cuerpos de inteligencia de SEGOB, SEDENA y SSP para que con su opinión confirmen que tan útil serían éstas medidas para dar con los criminales. Todas las cuentas de banco y las identificaciones, todos los celulares y los coches ligados a una direccion comprobada y con la voz del titular. Más interesante aún, es el hecho, de que ésto, por si mismo, será una barrera para el crimen, solo poque se elimina el anonimato.

Actualmente, el gobierno de los Estados Unidos, en nuestro propio país, comprueba el domicilio de las personas a las que se les entrega una visa de turista, pasaporte o cualquier otro documento oficial. Esto lo hace, enviando el documento en cuestión, al domicilio a través de una mensajería especializada. No se permite pasar a recoger personalmente el documento tramitado porque no tendrían certeza de la ubicación del interesado.

La propuesta concretamente consiste en eliminar el anonimato de nuestras comunicaciones, de las cuentas de banco y de nuestras identificaciones, implementando como requisito un mecanismo para comprobar el domicilio y registrar la voz del usuario. Con esto se pretende por un lado desincentivar al crimen y por otro lado darle a nuestros cuerpos de inteligencia mayores armas para una lucha efectiva contra el mismo.

Todos queremos vivir en paz y sin violencia; para eso debemos buscar medidas no violentas que bloqueen y desincentiven al crimen. Recordemos que la violencia genera violencia y si seguimos insistiendo en métodos agresivos para luchar contra ésta, podemos estar perfeccionando un círculo vicioso del que no podremos salir.

Si queremos un mundo pacífico, debemos comenzar por nosotros mismos.

sábado, 6 de marzo de 2010

¿Será que la familia es cosa del pasado?

Es un hecho que ésta época no va a pasar desapercibida en la historia. Nos tocó vivir una serie de cambios muy acelerados y radicales, estamos viendo como se están cayendo estructuras que funcionaron muy bien durante siglos. Los avances tecnológicos están cambiando nuestra forma de vivir a una velocidad en verdad increíble. ¿A donde vamos a llegar? En verdad creo que nadie tiene la respuesta.

Los valores con los que nos manejamos, no se quedan atrás en cuanto a cambios. Esto se ha convertido un verdadero dolor de cabeza para escuelas y líderes comunitarios; para otros al menos tema de plática. No queda claro de quien es la responsabilidad. Siempre los mayores han dicho que la juventud está perdida, pero no creo que los cambios que estamos viviendo hayan sido tan fuertes en otra época.

Muchos dicen que se trata de un tema de falta de valores. Personalmente no estoy de acuerdo con esto. Lo que vivimos es mas bien un desbalance.

Por ejemplo: un hombre que está dispuesto a trabajar 10 ó 12 horas al día con tal de sacar adelante su negocio cuando las cosas están difíciles, refleja que para el, al menos su trabajo es valioso. Una mujer que está dispuesta a entrenar para hacer un maratón ó un triatlón, refleja, que el logro deportivo, le es algo muy valioso. ¿Cuántas señoras están dispuestas a someterse a tratamientos quirúrgicos con el único fin de resaltar su belleza? Para ellas, la belleza física, les es sin duda, algo muy importante. Todos estos casos no tienen nada de malo, son casos donde también hay valores, donde se refleja la laboriosidad, la tenacidad, la constancia, fortaleza y belleza entre otros. Insisto, no hay tal cosa como falta de valores.

Hoy nuestros hijos prefieren, en ocasiones, ir al antro y esto, aún y cuando nos cueste trabajo entenderlo, también refleja valores. La amistad, saber compartir y divertirse son cosas muy valiosas; el problema es cuando esto se presentan en un plano por encima de la salud o la familia. Estaremos, en ese caso, corriendo el riesgo de terminar pagando un precio, que no necesariamente queremos pagar.

Conozco varias personas que entrenando para una competencia, enfrentan una lesión; siguen entrenando lesionados y para ayudarles, existe además la medicina del deporte. Otros, hasta se inyectan analgésicos y cortisona; sabiendo, que con esto, están comprometiendo aun mas su salud.

Manejar un negocio tampoco es tarea fácil. ¿Cuantas noches nos ha quitado el sueño nuestro trabajo? Si hay un problema, nos quedamos trabajando, aún y cuando sabemos, que no hemos visto a nuestros hijos en todo el día. Defendemos nuestros intereses económicos con una pasión desmedida. Contratamos expertos para que nos ayuden en tan difícil tarea, tomamos cursos y viajamos a congresos. Aun y cuando el doctor nos ha dicho que debemos tomar las cosas con mas calma o terminaremos con un infarto, seguimos echándole tremendas ganas, como si la salud fuera algo a prueba de balas.

Por otro lado, vemos cada vez más parejas que deciden abandonar su proyecto de familia al primer conflicto. Estamos viviendo una época, como nunca, de abandonos, divorcios y rupturas familiares; vemos parejas que, en vez de luchar por su matrimonio, deciden, a la primera, terminar con su familia y buscar mejor suerte con otra persona. No creo que esto sea consecuencia de la cultura desechable en la que estamos viviendo, donde usamos las cosas y las tiramos cuando ya no nos sirven. Cuando se trata de cosas que si nos importan, como una meta deportiva o nuestro trabajo, luchamos sin límites, superamos grandes obstáculos, no tiramos la toalla tan fácil.

La pregunta es ¿Porqué estamos tan dispuestos a hacer tanto por una meta deportiva, por la belleza física y por nuestro éxito profesional, pero no tanto por nuestra familia? ¿Porqué hay gente que hasta compromete su salud física y mental por su trabajo ó deporte, pero no por su pareja? ¿Porqué se nos hace tan fácil hablar de divorcio y nos aferramos tanto a un negocio aún y cuando no nos está yendo bien con él?

La respuesta es: tenemos un «desbalance de valores».

La familia es la base de la sociedad. No hay acción más trascendente que podamos hacer, en éste mundo, que criar hijos de bien. Más que hacer millones de dólares y más que lograr terminar un maratón, el tener un hijo dentro de una familia, es algo que siempre llena de alegría a los padres. Lograr que nuestros hijos sean personas que lleven acciones a favor de su entorno o de la humanidad, aunque sea algo pequeño, es algo que trasciende, es algo que puede durar mucho más generaciones que el dinero que les dejemos. Por supuesto que también es importante desarrollarse física, mental y profesionalmente, pero jamás a costa de cosas que también nos importan. Si no le damos suficiente importancia a nuestra salud o a nuestra familia, podemos correr el peligro de comprometerla mientras estamos alcanzando otras cosas.

Pero, sigue la pregunta sin resolverse. Está bien, no es una falta de valores sino un desbalance, pero ¿de donde viene esto? ¿Porqué está mas prestigiada una mujer profesionista que la que prefiere no trabajar y mejor cuidar de su casa y de sus hijos? Si vemos la información con la que crecimos y la que están recibiendo nuestros hijos, no nos debería extrañar.

En nuestras escuelas, se nos repitió y se les repite a los jóvenes, una y otra vez la importancia de estudiar una carrera, de lo bueno que es llegar muy lejos profesionalmente. En los medios, se le da mucha importancia al gran futbolista, al artista del momento; el ídolo es el premio Nobel, el que logró hacer un negocio desde un garaje hasta convertirlo en un emporio. Jamás se le da, en las escuelas, tanta importancia a otras cosas que también son valiosas como a ser un buen padre de familia. ¿Cuantas veces se les dice en las preparatorias a los muchachos que formar una familia y criar hijos de bien es algo para lo que vale la pena luchar y para lo que deben prepararse? ¿Porqué no les damos a nuestros hijos en las escuelas herramientas para comunicarse en pareja y técnicas para educar hijos de bien? No estamos logrando transmitir adecuadamente el valor que en verdad tiene la familia.

La razón, podría ser, porque pensamos que estos son mensajes que deben transmitirse en el seno de cada familia. Los papás deberían ser los responsables de explicarles a sus hijos éstas cosas. Sin embargo, nosotros tampoco fuimos entrenados para ser papás. Creemos, a veces, que solo con el ejemplo, es suficiente, cuando no lo es. Estamos muy ocupados dedicados a nuestro negocio, a lidiar con los problemas cotidianos de una familia (a veces hasta rota o disfuncional), que no nos tomamos el suficiente tiempo para asegurarnos, a su vez, que para nuestros hijos, el cuidar de su salud y formar una familia, sea algo importante.

La importancia que tiene la familia, radica en que esta resulta la mejor forma de transmitir, a través de las generaciones, el aprendizaje sobre el mensaje de la vida y nuestra responsabilidad que tenemos con ella. Si todos asumiéramos nuestra responsabilidad ante el mundo y humanidad, si buscáramos la forma de hacer al menos una acción a favor de nuestro entorno ó nuestra gente, si nos aseguráramos que nuestros hijos aprendieran a hacer acciones de éste tipo y si a la vez, les enseñásemos a pasar este mensaje a la siguiente generación, estaríamos sin duda asegurando un mundo cada vez mejor.

Mi propuesta es: al igual que hoy en día se está hablando de implementar en el currículo escolar el tema de la salud para combatir la obesidad, también le demos importancia a temas tan trascendentes como la familia, los hijos y lo importante que es la participación de todos y cada uno para ayudar a mejorar el mundo en que vivimos. Debemos enseñarles como comunicarse en pareja, como establecer responsabilidades y objetivos en familia y como resolver los conflictos que siempre se presentan en todas las familias. Si comenzamos hoy a transmitirle éste mensaje a nuestros hijos en las escuelas, estaremos construyendo las bases de una sociedad más sana y estructurada para el día de mañana.

Nuestro mundo requiere de nuestra participación, no podemos seguir quejándonos sin hacer absolutamente nada al respecto. Mas que enfocarnos en lo mal que se encuentra nuestro entorno, prefiero pensar que hay una gran oportunidad de mejora, debemos comenzar por implementar propuestas que vayan alineadas en éste sentido.



sábado, 27 de febrero de 2010

Simple y seguro.

Simple y seguro.
En México somos expertos en complicarnos todo trámite, cosa que no es exclusivo del gobierno, sino también nos gusta ponernos obstáculos con los trámites que hacemos con la iniciativa privada. Sorprende en el extranjero la facilidad y sencillez con la que se llevan a cabo las cosas sin mayor complicación, simplemente se toma como buena la palabra del cliente, y no se necesita comprobante de que lo que se dice es verdad.
Por ejemplo, prácticamente cualquier trámite que queramos hacer hoy en México, se nos pide una "identificación oficial y comprobante de domicilio" entre otras cosas. Si queremos abrir una cuenta en un banco, contratar un teléfono celular, al comprar un coche para tramitar los documentos, en fin, prácticamente todo.
La razón principal, es porque la empresa que está requiriendo nuestro nombre y dirección, en principio, no confía en la precisión ó en la honestidad de los datos que le estamos entregando y necesita mejor prueba de ellos que nuestra propia palabra. Esto quiere decir, que la empresa desea tener certeza de que cuando ésta envíe algún comunicado por correo, llegue al interesado y no sea devuelto por dirección incorrecta, inexacta ó inexistente. Adicionalmente, hay una segunda razón, y ésta es que dicho trámite, no sea parte de un acto ilícito. Esto es que cuando se comete un ilícito, muchas veces se usan teléfonos celulares o cuentas de banco con datos falsos ó registrados a nombre de un desconocido. De entrada se desconfía de nuestra palabra, es por eso que se requiere de "identificación oficial y comprobante de domicilio".
Una industria que ha sido muy rentable hasta la fecha es la extorsión y fraude telefónico. Basta contar con un teléfono celular para hacer las llamadas a la víctima y una cuenta de banco donde ésta depositará el dinero de la extorsión. Una vez que se tiene lo anterior, el criminal llama aleatoriamente a un numero tras otro, y llevan a cabo una "actuación" fingiendo alguna rifa ó que tienen secuestrado a un familiar. Una de cada 200 personas cae en el fraude, y paga el "rescate" o la cantidad acordada, antes de darse cuenta que todo era una mentira.
Se justificaría el pedir "una identificación y comprobante de domicilio" siempre y cuando significara una verdadera barrera para el crimen. Secuestro, extorsión, narcotráfico, prácticamente cualquier ilícito requiere comunicación y forma de mover su dinero. Se requiere de un teléfono celular y una cuenta de banco. El problema es que al parecer, el haberle requerido éstos documentos a decenas de millones de usuarios, no ha sido obstáculo para el crimen. Por un lado, estamos complicándonos los trámites, estamos perdiendo tiempo en dar mas vueltas, dinero en sacar copias, trasladarlas y almacenarlas, cuando finalmente no sirven para el objetivo.
Cuando las autoridades y agentes investigan éstos ilícitos, quedan desarmados cuando ven que el teléfono y la cuenta de banco, fueron registrados con una identificación falsa y con un comprobante de domicilio alterado.
La Secretaría de Gobernación, está intentando llevar a cabo un registro de todos los teléfonos celulares a través del Registro Nacional de Usuarios de Teléfonos Celulares (RENAUT). A través de una llamada ó un mensaje escrito, uno envía su nombre y su fecha de nacimiento, con esto se pretende avanzar en contra del crimen. Se está cumpliendo el plazo establecido, y no llevamos ni el 30% de los teléfonos registrados. No está funcionando.
La pregunta es ¿como podríamos por un lado facilitar decenas de millones de trámites que hacemos y por otro lado ponerle una barrera al crimen? Si lográramos eso, estaríamos avanzando en la línea de vivir en un país más seguro y mas eficiente. No creo que sea necesario inventar nada nuevo, lo que podríamos hacer es ver que hacen en otros países y tropicalizarlo.
En los Estados Unidos, para comprobar el domicilio, se usa mucho el correo, sin embargo en México, éste tiene fama de lento y poco confiable (sea ó no confiable, tiene fama de no serlo). Esto quiere decir, que cuando uno tramita algo en el extranjero, muchas veces se puede hacer sin llevar comprobante alguno, y el domicilio se comprueba al dar aviso de que el trámite ya está listo ó entregando el documento, todo por correo a la dirección que fue dada originalmente.
La ventaja de esto es que en vez de un "comprobante de domicilio", se comprueba el domicilio con el envío por correo. Pero una vez más, en México, nadie se atrevería a enviar pasaportes, IFE ó licencias de manejo por correo como lo hacen en los Estados Unidos, esto es por miedo, nadie confía, y esto nos vuelve más ineficientes, más complicados.
Algo que en nuestro país está casi en desuso, pero que funciona bastante bien es el telegrama, no solo llega inmediatamente el mensaje, sino que además llega a cualquier lado. Se sigue usando para comunicarse con personas que se encuentran en poblados y rancherías remotas que no tienen teléfono.
La propuesta consiste en utilizar el telegrama para "comprobar" el domicilio del usuario. Esto es que en vez de pedir un "comprobante" de domicilio, este quedara comprobado a través de un telegrama. ¿Que pasaría si al abrir una cuenta de banco ó al contratar un teléfono celular, se nos enviara un telegrama al domicilio entregado, con un código de activación. Una vez que recibamos dicho código, podríamos desde cualquier teléfono, hablar a activar el teléfono ó la cuenta de banco.
Los beneficios serían tremendos. Por un lado nos ahorramos la práctica de pedir un comprobante de domicilio que no sirve para nada, por otro, el "comprobar" el domicilio, tendría esto mucho más valor que el "comprobante" que puede ser alterado, ya que la persona no podrá utilizar dicho teléfono ó cuenta de banco, hasta que quede comprobado que el domicilio otorgado es correcto y que tiene acceso a dicho domicilio. Finalmente le daríamos buen uso al telegrama que hoy se está volviendo en una carga para el gobierno.
En el momento en que una cuenta de banco ó un celular haya sido usado para un crimen, al menos sabremos que el delincuente tuvo contacto con un domicilio localizado. Nuestras autoridades tendrían por donde empezar, es un gran paso en contra del crimen.
Pienso que si buscamos propuestas de como hacernos la vida más simple y mas segura, eventualmente llegaremos a donde queremos.



miércoles, 17 de febrero de 2010

Teléfonos de sangre

El principio básico de los negocios se logra, cuando un individuo tiene la necesidad, ya sea de algún producto o servicio y otro está en las condiciones de resolverle o ayudarle a atender esa necesidad al primero. Por ese producto o servicio y como forma de agradecimiento, el cliente le entrega al proveedor un pago o dinero. Con este dinero, el proveedor, a su vez, puede agradecerle, a todo aquél que le ayude a resover sus problemas o necesidades.

Visto de esta forma tan simple, resulta interesante observar hasta donde hemos llegado como sociedad, en la que además nos encontramos organizados por especialidades. Unos se encargan de unas cosas, otros de otras y así nos ayudamos mutuamente, aún y cuando sea a cambio de dinero, cosa que además resulta muy práctica, a final de cuentas esta forma de agradecer el favor recibido a través del dinero, motiva al proveedor a ayudar a más y más clientes.

Recibir dinero a cambio de un producto o servicio que viene a resolver una necesidad, es algo indiscutiblemente positivo y hasta loable. Desgraciadamente en la realidad, las cosas no funcionan siempre tan bien. Hay situaciones en las que el único objetivo es obtener dinero, sin otorgar ningún beneficio a cambio y de paso se le hace daño a un tercero. Eso se llama "dinero mal habido". Tal es el caso de los asaltos, secuestros, extorsiones en los que un sujeto obtiene dinero sin dar absolutamente ningún beneficio a cambio. Afortunadamente ésto se encuentra prohibido y existen las estructuras para evitar que ocurra, sin embargo ocurre frecuentemente y no solo originado por delincuentes.

En las empresas, a partir de cierto tamaño, los dueños o responsables, dejan de tener contacto directo con cada una de las situaciones que se presentan en ella; por lo que para manejarla, normalmente se implementan controles. Un control que motiva a que la empresa sea cada vez más rentable, es cuando ésta (la empresa), le comparte parte del beneficio que obtiene, a un ejecutivo con poder de decisión. Si el ejecutivo tiene las posibilidades y el control está bien puesto, mientras más beneficios económicos logre la empresa, más dinero va a recibir el ejecutivo a cambio de ello. El problema es que mientras la empresa más crece, si no se tiene el suficiente cuidado, se pueden dar situaciones en las que la empresa comienza a hacer dinero, aún y cuando sin proponérselo directamente, se encuentre haciendo daño indirecto a sus propios clientes o a la sociedad. Es ahí donde entra la ética, estos ejecutivos deben tener muy claro un código de que es lo que está bien y por lo tanto hay que seguirse por ahí, así como que es lo que está mal y es mejor no hacerlo. Mientras más alto es el nivel de poder del ejecutivo, mas claro debe tener su código de ética. Debemos recordar que el poder corrompe.

Hoy en día, las compañías celulares (carriers) se encuentran precisamente en esa disyuntiva. Para lograr más y más usuarios de celular, los carriers tienen la práctica de subsidiar el teléfono, cuyo costo real es el principal obstáculo para ingresar usuarios; realmente su negocio no es vender teléfonos, sino cobrar por el servicio. ¿Que pasa cuando a alguien le roban su celular?, pues éste se vende en el mercado negro a una fracción de lo que realmente cuesta. El mercado negro tiene sus clientes que compran robado porque les resulta más barato. Esta situación provoca que más del 40% del robo a peatón, sea con el único fin de quitarle su teléfono celular. Los distribuidores de teléfonos celulares, son víctimas de asaltos y fraudes, todos enfocados al único objetivo de hacerse de teléfonos para ofrecerlos en el mercado negro. El transportar camiones llenos de teléfonos celulares es, hoy en día, una verdadera bomba de tiempo. Los asaltantes de peatones y autotransporte muchas veces lo hacen a punta de pistola, y de vez en cuando, se les va la bala matando a su víctima. Un peatón o conductor, con esposa, madre e hijos, por traer un teléfono celular, resulta que hasta la vida puede perder. Todo ésto ocurre solo porque el teléfono celular tiene un valor en el mercado negro.

Una forma de quitarle valor a los teléfonos robados, sería que el proveedor del servicio bloqueara el aparato. Hoy cuando uno reporta un teléfono celular, se bloquea la linea, pero basta ponerle un nuevo chip (sim card) para que funcione éste sin problema con un número nuevo. Si se bloqueara el aparato, pues éste quedaría inservible, ya no habría quien se interesara en él, quedaría sin valor en el mercado negro.

Pero...¿Porqué no lo hace la empresa celular?

Regresemos a la situacion del asalto. La pobre víctima tiene que reponer su teléfono de alguna forma para seguir comunicado, y el comprador del teléfono robado, pues tiene que activarlo de alguna forma con el carrier, mismo que dá comisiones a toda una industria por activar "cualquier" teléfono que se ingrese a sus filas. ¿Quien gana del robo? Pues por un lado el ladrón que vendió el teléfono y por otro el cliente del mercado negro que se hizo de un teléfono barato; pero el que más gana de todos, es el proveedor del servicio (carrier) ya que ahora tiene dos clientes. El cliente original que tuvo que reponer su teléfono, y el que compró el teléfono robado ya que pudo hacerse de un equipo a un precio bajísimo que ni a los precios subsidiados se puede conseguir.

Cuando se activa un teléfono robado, éste ya no tiene que ser subsidiado por el carrier, por lo tanto la compañía celular gana más activando un teléfono robado que uno nuevo y por supuesto que no le conviene bloquear los teléfonos robados porque éstos tarde o temprano van a volverse a activar. Mas clientes significa mas dinero para la empresa y mas bono para los ejecutivos que lo permiten. La excusa por la que no lo hacen, es que si ellos bloquearan los teléfonos, serían fácilmente activados con la competencia. El decir ésto es como si vienen a ofrecerme un coche robado baratísimo y mi razonamiento fuera "mejor lo compro yo, porque si no lo hago, lo va terminar comprando otro".

Esto no es nada nuevo, en paises como India, Australia y Reino Unido, la ley obliga a todos sus carriers a bloquear el IMEI (International Mobile Equipment Identity) o número de serie del teléfono y compartir esta información con los demás carriers; de esta manera erradicaron, de un plumazo, el robo de teléfonos celulares. Este tipo de medidas, tampoco son exclusivas de la industria celular. Varias marcas de automóviles (ej. Toyota, Mercedes, etc..) han eliminado el robo de autopartes ofreciendo la garantía al usuario de reponerle sin costo cualquier pieza que le roben al coche, un espejo, un faro, la parrilla, etc... El fabricante decidió dejar de beneficiarse a costas de las vícimas de robo, y de ésta forma le quitó el valor en el mercado negro de autopartes. El robo de autopartes desapareció por completo para estas marcas debido a que el fabricante renunció a hacer dinero mal habido.

Me niego a pensar que dentro de los carriers celulares haya una persona maquinando el obtener un beneficio a costa de la integridad de sus clientes, pero si no interviene un ejecutivo pensante, con un perfil de valores muy claros, comprometido con sus clientes y su país, dispuesto a renunciar a hacer dinero sucio, ésto se va a seguir dando. Los ejecutivos van a seguir alcanzando sus cuotas, el mercado negro va a seguir siendo una industria rentable, los fraudes y asaltos para hacerse de teléfonos celulares seguirán cometiéndose, y de vez en cuando, se morirá algúna víctima porque al ladrón "se le fué la bala".
Esto puede ser visto como una amenaza para un ejecutivo miope, o como una grán oportunidad para alguien con visión de largo alcance.

Si las autoridades deciden hacer algo al respecto, no va a servir de nada pues los carriers solo se van a defender amparándose contra la nueva legislación y ésto jamás se va a resolver.

La oportunidad está hoy ahí para el carrier que decida tomar la iniciativa, fajarse los pantalones, renunciar al dinero mal habido y sentar en una misma mesa a la competencia y autoridades para resolver éste problema.

De ésta manera quedará demostrada su verdadera intención de ser una empresa socialmente responsable.





lunes, 15 de febrero de 2010

Sociedades inteligentes.

Las hormigas tienen un sistema bastante curioso y eficiente para comunicarse. Lo hacen a través del tacto y el olfato usando sus antenas. Se tocan entre ellas, huelen las feromonas que segregan sus compañeras y de esa manera, se enteran, sin haberlo experimentado de primera mano, si al final de la fila hay comida ó peligro.
Esto hace que la experiencia de una hormiga pueda servir, al compartirla con otras, en beneficio de la comunidad. Esto es que si una hormiga logra compartir con otra donde está la comida que encontró, entonces la segunda la encontrará mucho más fácil. Si por otro lado, una hormiga comunica que en esa dirección hay algún peligro, pues la otra ya no tiene que correr el mismo peligro y salvarse por habilidad ó buena suerte. La experiencia de las hormigas hermanas se comparte a través de la comunicación con el único fin de lograr un beneficio para la sociedad.
Una colonia de hormigas es un ejemplo básico de lo que es una sociedad inteligente. De ésta manera, esa sociedad tiene mayores posibilidades de adaptarse y sobrevivir ya que a través ésto, pueden aprovechar mejor las oportunidades, salvarse mejor de algún peligro y entender cuando es el momento adecuado para su apareamiento.
Si nos fuéramos al otro extremo, y viéramos como funciona ésto en la humanidad, no habría duda de lo imprescindible y benéfica que nos resulta la comunicación.
Desde la comunicación boca a boca, la comunicación escrita, señales de humo, el teléfono, fax, correo electrónico, radio. Estos medios nos permiten funcionar de una forma más inteligente ya que las experiencias ó conocimiento de uno, se puede tranmitir a otros para su beneficio. La experiencia y conocimientos de un hombre que vivió hace siglos, la puedo recibir hoy leyendo sus escritos y de esa forma aprender de sus razonamientos.
Sin embargo, resulta que las cosas no siempre funcionan como deberían.
Los medios como la televisión, tienen por un lado la misión de comunicar de entretener y divertir pero por otro lado, además se trata de un negocio para sus inversionistas, y un medio por el cual los anunciantes "informan" al auditorio de sus productos para venderlos mejor. Esto no tiene nada de malo, finalmente ellos son los que pagan la difusión de los programas.
La forma en que los medios "miden" el éxito ó el fracaso es a través del "rating" que no es más que una forma de conocer la cantidad de gente que vió ese programa ó anuncio. Esto es que mientras más audiencia tuvo algún programa, más éxito se considera que tuvo, y así de la misma manera se le cobra a los anunciantes.
Finalmente si un programa demuestra que tuvo más éxito, el medio le cobra a sus anunciantes más que otro programa con menos rating. Es más negocio para la televisora mientras más gente vea sus programas.
Para verlo de manera simple, dentro del medio, hay una persona que es quien decide al final de cuentas que programación meter y cual no. Esta persona recibe parte del beneficio logrado ó un bono cuando logra que el medio haga más negocio del que venía haciendo. La misión de ésta persona es lograr más rating.
Me pregunto que habrá pasado con éste hombre en el momento en que en abril del 2009, todo México estaba pegado a las noticias para entender bien que es lo que estaba pasando con la influenza. Había un pánico generalizado, todos necesitábamos saber como proteger a nuestras familias de esa "terrible" amenaza. Era imprescindible saber cada detalle del asunto. El rating se fué a los cielos, y como ésta persona recibe un bono por el rating, pues en ese mes se pudo hasta comprar un coche nuevo, aún y cuando fué un asunto fortuito fuera de sus manos. Éste hombre, a través de éste tipo de experiencias, se da cuenta que si existe pánico en el auditorio, mayor rating tienen las noticias.
Esta es la razón por la que un noticiero ó un periódico, fácilmente se puede convertir en "amarillista". Dicho de otro modo, la forma de comunicar una noticia, puede generar más ó menos pánico entre la gente, y si no se cuida éste asunto, si éste sujeto que selecciona la programación está buscando solamente su bono, verá la forma de darle mayor importancia a la nota roja. Escandaliza más, genera más rating, mejor negocio para el medio y para él.
Hace unos tres ó cuatro años, con mi familia y unos amigos pasamos un fin de semana en Ixtapan de la Sal. El sábado por la tarde estábamos jugando con los niños dominó en el lobby del hotel donde nos hospedamos. El lugar estaba semi-vacío, había talvez unos 4 ó 5 grupos como nosotros, la tele prendida, y nadie la volteaba a ver.
De repente nos encontramos todos viendo un video real, de una situación en un estadio lleno de futbol, cuando un hombre enciende una bengala y la lanza, ésta cruzando el estadio de un extremo a otro, y cayendo desafortunadamente en la cara de un niño. Junto a él, su madre aterrorizada vé como la bengala encendida sigue sacando chispas y mientras toda la gente de alrededor se aleja por miedo, la señora consigue un refresco y se lo vacía en la cara al niño para ver si así se apaga. Esta escena la pasaron al menos unas 10 veces, haciéndo énfasis en la cara de la pobre señora aterrorizada tratando de salvar a su hijo.
Todos, niños y adultos, clientes, meseros, todos los que estábamos en el lobby, nos encontramos con los ojos bien abiertos viendo en la tele esa terrible escena, y como una y otra vez, la pobre señora le tiraba el refresco en la cara al niño. Una verdadera tragedia. Unos minutos antes, nadie estaba viendo la televisión, el medio no estaba haciendo negocio, sacaron esa escena, y el anuncio que salió a continuación tuvo que pagar mucho más por la única razón de que había más rating.
La señora no recibió ningún beneficio por ésto, el niño se murió, y el medio hizo más negocio.
Yo no creo que la nota roja se aproveche del morbo de la gente, pienso que uno tiene el instinto de conocer donde está el peligro, solo para entender como cuidarse de él. De la misma manera en que las hormigas se comunican para ser más inteligentes como sociedad, el ser humano funciona visto de una manera simplista, bastante similar. El conflicto existe cuando simultáneamente la comunicación sirve además para hacer dinero.
Es precisamente ahí cuando lo que se comunica se puede alterar ya sea en tono ó contenido, con el único fin de hacer más y mejor negocio.
Personalmente, creo que manipular la información y aprovechar los instintos de supervivencia de la gente, generando confusión y pánico entre la sociedad con el único fin de hacer negocio, es algo que debería estar prohibido.
Cuando existe un peligro, lo primero que se procura es que "no cunda el pánico", la razón es porque cuando hay pánico, se corre un segundo peligro que es una reacción desproporcionada hacia éste, misma que puede provocar más daño que el peligro original. El pánico provoca que en vez de que actuemos "mas inteligentemente" ante un peligro, tengamos reacciones irracionales.
En México hoy vivimos momentos difíciles, pero si además los medios buscan (por su propio beneficio), darle énfasis a la nota roja y buscar el punto de vista amarillista, entonces corremos el peligro de estar provocando un pánico ante la sociedad generando aún mas daño.
Idealmente, me gustaría ver a los medios presentando por un lado los peligros de una forma objetiva, así como los logros, avances y éxitos, además de las experiencias de como otros países lograron superar históricamente situaciones similares.
Yo siempre he estado a favor del libre mercado y del capitalismo, sin embargo éstas son el tipo de situaciones que debemos encontrar la forma de regular para evitar abusos y finalmente un perjuicio para la sociedad.
Debemos buscar mantener la razón de existir de la comunicación que finalmente es lograr una sociedad más inteligente.



miércoles, 27 de enero de 2010

Modernos pero gorditos

Hay que aplaudir la inciativa de nuestro Señor Presidente Felipe Calderón por el reciente Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria. Es evidente que el principal enemigo a vencer es el que genera la mayor cantidad de muertes en el país; esto tiene que ver con las enfermedades provocadas por la mala calidad de la alimentación y los malos hábitos. La obesidad y el cancer, son lo que mas nos mata a los mexicanos. Se trata de una cosa seria.

En Estados Unidos, hace algunos años, cuando se dieron cuenta que tenían este mismo problema en su país, comenzaron una campaña que promovía el deporte y la actividad física, así como los alimentos light, sin grasas ni azucar. ¿Cuál es el resultado? Por un lado se pusieron de moda este tipo de productos «dietéticos» y por el otro lado, mucho mas obesidad. Hoy hay mas obesidad y sobrepeso en los Estados Unidos que cuando iniciaron su programa. Si no queremos despertar dentro de 10 años con más obesidad de la que tenemos hoy en México, debemos hacer algo diferente a lo que hicieron nuestros vecinos.

Recordemos que estamos ante un problema muy serio (de las principales causas de muerte en México), la obesidad es quince veces mas peligrosa que la inseguridad y el crimen. Otros países han fracasado en sus esfuerzos por resolverlo y hoy, en México, estamos empeorando a pasos agigantados. Algunos dicen que es porque estamos cerca de los Estados Unidos; es un hecho la cercanía, pero pero ésto, por sí solo, no es un factor condicionante. Canadá lleva mas tiempo que nosotros conviviendo con los Estados Unidos a través de un tratado de libre comercio y su índice de obesidad es la mitad que el de México y el de Estados Unidos. Canadá tiene el promedio mundial de obesidad que es el quince porciento, México y Estados Unidos arriba del treinta porciento. Paises como España y Francia, donde el deporte nacional es la comida, tienen una población mas delgada, comparada con nosotros.

Siempre han existido los gorditos en nuestro país, pero antes no eran ni tantos ni tan obesos. Si bien es cierto que la obesidad se triplicó en treinta años, realmente el crecimiento importante se dió de 15 años a la fecha. Yo no creo que la causa de la obesidad sea lo que dice nuestro Señor Presidente: «Vitamina T» (tacos, tortas, tostadas, tlacoyos y tortillas). Ésto lo venimos consumiendo desde siempre y antes no eramos tan gordos. Basta ver algunas fotos de nuestras familias de antes de los noventas, para darnos cuenta que nos parecíamos físicamente mas a los europeos que como hoy en día a los norteamericanos.

A mi me llaman la atención un par de cosas sobre el asunto: ¿Porqué México y Estados Unidos estamos en primer lugar de la tabla de obesidad? ¿Que tenemos en México y en Estados Unidos que no tienen los demás países del mundo? Lo segundo que me parece interesante es: El índice de obesidad en México se duplicó de 1995 a la fecha. ¿Que está pasando hoy en México desde hace unos pocos años que no pasaba antes? ¿Como ha cambiado nuestra dieta y nuestras costumbres de quince años a la fecha?

HORMONAS RECOMBINANTES
Hace precisamente 15 años, se aprobó en los Estados Unidos, un producto novedoso para lograr que las vacas produzcan mas leche. Se trata de una inyección, que se les aplica a las vacas llamada rGBH (Hormona recombinante de crecimiento bovino, rGBH por sus siglas en inglés). Aún y cuando no se ha comprobado que la leche producida por estas vacas contenga suficiente cantidad de hormona como para hacerle daño a la gente, tampoco se ha hecho un estudio serio que compruebe lo contrario. Es un hecho que no solo contiene trazas de dicha hormona, sino que en México y Estados Unidos, donde esta práctica se encuentra permitida, somos mas obesos que el resto del mundo; Canadá, Asia y Europa, donde no está permitido, no lo son tanto.

Las vacas inyectadas con esta hormona, no solo producen más leche, sino que además, se les inflaman e infectan las ubres; a esto se le llama «mastitis»; enfermedad que es tratada con antibióticos. La leche que con tanto orgullo damos a nuestros hijos, porque pensamos que es algo sano, contiene trazas de hormonas, antibióticos y pus (a menos que decidamos darles leche orgánica).

PRODUCTOS PROCESADOS
No es lo mismo comer frutas y verduras frescas que enlatadas. Por ejemplo, un jugo de naranja envasado, no contiene las enzimas ni nutrientes que tiene un jugo de naranja exprimida. Una salsa mexicana enlatada, no es lo mismo que una salsa de molcajete, sin conservadores, elaborada con productos frescos. Sin embargo, ¿quien tiene tiempo hoy en día de exprimir una naranja? Es mucho más fácil y rápido abrir una lata de salsa roja, que ponerse a hacer una salsa de molcajete (y andar probando si le falta sal, chile o si el tomate resultó mas bien demasiado maduro).

PRODUCTOS GENÉTICAMENTE ALTERADOS
A diferencia de hace 15 años, hoy los supermercados prefieren vender frutas y verduras genéticamente modificadas. Esto es por el hecho de que estos productos duran mucho mas tiempo en el anaquél del distribuidor y resultan mas agradables para la vista del consumidor (están mas grandes y perfectas). Para el supermercado es mucho más conveniente poner un jitomate transgénico que dura el doble y no se pudre, que un jitomate natural que, además de que se mayuga más rápido, no es tan vistoso (es mas pequeño y tiene ciertas imperfecciones). ¿Porqué dura más el genéticamente alterado en el anaquel? La respuesta es simple: las bacterias, insectos y gusanos que normalmente las atacan, no lo hacen porque o no los nutre o les da asco. Hoy nuestro tradicional pan y tortillas, están hechos con trigo y maiz genéticamente modificado y por supuesto que tiene diferentes características nutricionales que las que tenían antes de que se comenzara con ésta práctica; estas características son convenientes para el productor y el distribuidor, pero no necesariamente para la salud del consumidor.

CULTURA
Hoy vivimos con prisa, corremos y solo vemos como llenar el buche lo más rápido posible; Fast food porque time is money. Esto explica el porqué preferimos comer comida industrializada y con concervadores, que comida fresca y hecha en casa. Esto es parte de la cultura que estamos absorbiendo de los Estados Unidos, no tiene nada que ver con nuestras costumbres mexicanas y no es para nada sano.

PROPUESTAS
PRIMERA: Debemos darle al consumidor el derecho a estar informado y por lo tanto a escoger lo que come. Para lograrlo, debemos asegurarnos de que todos los productores de comida genéticamente modificada o de comida que contenga hormonas y concervadores en alguna parte de su proceso, lo indiquen claramente. Estos productos deberán llevar una etiqueta que diga claramente algo así como: «Leche proveniente de vacas tratadas con hormonas artificiales» o que diga «Alimento proveniente de semillas genéticamente modificadas», o «Este producto ha sido tratado y contiene concervadodres. Su valor nutricional no es equivalente al de un alimento similar sin envasar».

SEGUNDA: Demos llevar a cabo estudios serios para determinar los factores que han provocado la variación en el índice de obesidad. Para esto, deberemos tomar en cuenta las evidencias que existen sobre los efectos en el mexicano por el uso de hormonas, concervadores, alimentos procesados y genéticamente modificados en nuestra dieta.

TERCERA: También debemos promover y apoyar los cultivos caseros, individuales y particulares así como los ranchos que se dedican a los cultivos y productos orgánicos y tradicionales. Debemos apoyar a que la gente consuma alimentos orgánicos y de paso, recuperar nuestra tradición mexicana.

Todo esto es algo que las empresas como Monsanto, que producen las semillas genéticamente alteradas y que introdujeron la rGBH, jamás van a aceptar y por supuesto, se defenderán a capa y espada. Invertirán, como lo han hecho en otros paises, recursos millonarios en cabildeo, campañas para confundir a la gente y sobornos. Ellos siempre defenderán la productividad y dirán que la gente es gorda por tragona y floja. En Canadá fué muy sonado el caso cuando Monsanto fué multada por un millón y medio de dólares por intento de soborno a sus autoridades de salud; sus productos no fueron autorizados, y hoy no tienen nuestro problema de obesidad.

Es momento ponernos a pensar: ¿A donde vamos? ¿Que pasó con esa costumbre de preparar la comida en casa y darse tiempo para comer en familia? ¿Es mejor producir más para ganar más, aún y cuando ésto afecte la salud de millones de personas?

Yo soy de la idea de rescatar nuestras tradiciones y costumbres mexicanas y de evitar ciertas prácticas exranjeras como lo es el hecho de justificar las cosas solo porque son más eficientes.



miércoles, 20 de enero de 2010

¿Trafico?

Hoy, platicando con Roberto mi amigo, me confesó que él pasa diariamente desde hace 15 años entre dos y media y tres horas en el tráfico. Me pareció una barbaridad, sin embargo mucha gente vive así, y como todo, uno se acostumbra.
Personalmente yo paso entre 45 minutos y una hora diaria, supongo que me debo considerar afortunado especialmente porque vivo en ésta ciudad, y cuando por alguna razón me toca pasar mas tiempo, en verdad me altero, supongo que es porque no estoy acostumbrado.
Pienso que un verdadero lujo sería vivir en zonas como Condesa ó Polanco, donde uno puede vivir sin coche. Me cuesta trabajo entender como hay gente, compañeros de trabajo que para llegar a la oficina tardan hasta 2 horas y media, si a eso le sumamos el tiempo de regreso, son cinco horas diarias!!!
Es un desperdicio de vida!! Sin embargo millones de personas viven eso, día tras día, generación tras generación, todos los días, una mezcla de costumbre, necesidad y resignación.
Muchos oyen música, los más escuchan noticias, en el transporte público hasta una siestecita se puede uno echar. Pienso que si uno se vé obligado a pasar tantas horas diarias en el tráfico, pues habrá que hacer algo por sacarle provecho.
Escuchar música? La música me encanta, pero después de un rato, llega el momento en el que uno se harta, la música después de escucharla tanto ya me parece "melosa". ¿Escuchar noticias? convertirme en un experto de como se pelean el PRD y el gobierno federal, como los sindicatos tratan de demostrar su poder y esa detestable práctica hoy tan cumún en el que el comentarista insiste en el agrio punto de vista de como nada funciona, y todo en éste país está mal....no me interesa para nada. Siento como al escuchar eso me afecta negativamente, me pudre por dentro.
Entonces...¿que nos queda?
Pues una alternativa es considerar los cursos y audiolibros que hoy en día hay disponibles. El invertir tantas horas en el coche o transporte, nos da el espacio para aprender un idioma nuevo, hay cursos para aprender a hacer operaciones matemáticas mentalmente, hay una cantidad tremenda de obras literarias que uno puede disfrutar, hay cursos de ópera, en fin...
A raiz de que mi socio me prestó un audiocurso hace un par de años, decidí aprovechar mi tiempo en el coche, para aprender hebreo. Ya lo entiendo, ya puedo decir algunas frases, hasta me resulta divertido darme a entender con gente que lo habla.
Ejercitar la mente nunca está de más, tengo algo grátis, sin quitarle tiempo a mi descanso, a mi trabajo, ni a mi familia. Solo estoy aprovechando el tiempo que tenía tirado a la basura.
Si Roberto hubiera decidido aprender algo nuevo con todo ese tiempo, hoy en vez de ser un experto en broncas entre partidos, podría dominar francés, ruso y mandarín. O con todo ese tiempo, pudo lograr hasta una nueva carrera y una maestría ó al menos dominar buena parte de la literatura clásica.
Nunca es tarde,
Hay un dicho que dice, "...si la vida te dá limones, pues pide sal y tequila!!".

Algunas páginas para encontrar audiocursos:

http://ocw.mit.edu/OcwWeb/web/courses/av/
http://www.teach12.com/teach12.aspx?ai=16281
Para aprender idiomas, el método "Pimsleur" si sirve.